El Inca Garcilaso de la Vega Inca Garcilaso de la Vega (
Cuzco,
Perú,
12 de abril 1539 -
Córdoba,
España,
23 de abril 1616).
Escritor e
historiador hispanoperuano. "Primer
mestizo biológico y espiritual de
América", "Príncipe de los escritores del nuevo mundo", son algunos de los apelativos con los cuales se califica a este gran
cronista mestizo peruano. Perteneció a la época de los cronistas Post Toledanos, durante el período colonial de la
Historia del Perú.
Un escritor peruano insigne de la colonia, supo expresar la grandeza de su herencia nacional Inca en su obra cumbre:
Comentarios Reales de los Incas, la cual llegó a ser ulteriormente vetada, en el
Virreinato del Perú y
Buenos Aires, por la corona española al ser considerada sediciosa y peligrosa para sus intereses[
cita requerida], debido al levantamiento de
Tupac Amaru II (4 de noviembre de 1780).
Su nombre cristiano de bautismo fue Gómez Suárez de Figueroa. En su exilio autoimpuesto en España lo cambió años más tarde por el de Inca Garcilaso de la Vega.
Tabla de contenidos[
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1 Biografía2 Obras3 Véase también4 Enlaces externos//
[
editar] Biografía
Era hijo del
conquistador español capitán
Sebastián Garcilaso de la Vega, de la nobleza extremeña, y de la princesa
inca Isabel Chimpu Ocllo, nieta del Inca
Túpac Yupanqui y sobrina del Inca
Huayna Cápac, emperador del "reino los cuatro suyus" o
Tahuantinsuyu (nombre del
Imperio Incaico en su lengua nativa
Quechua). Gracias a la privilegiada posición de su padre, que perteneció a la facción de
Francisco Pizarro hasta que se pasó al bando del
virrey La Gasca, fue bautizado con los apellidos ilustres del mayor de sus tíos paternos y de otros antepasados que pertenecieron a la casa de Feria; estudió en el colegio de Indios Nobles del Cuzco, el Inca Garcilaso de la Vega recibió en Cuzco una esmerada
educación al lado de los hijos de Francisco y Gonzalo Pizarro,
mestizos e ilegítimos como él, pero durante sus primeros años estuvo en estrecho contacto con su madre y con lo más selecto de la nobleza incaica, por ejemplo los hijos del emperador Huayna Cápac:
Paullu Inca y Tito Auquí. Accedió pues a la instrucción de los amautas o sabios incas versados en la
mitología y cultura incas:
Estas y otras semejantes pláticas tenían los Incas y Pallas en sus visitas, y con la memoria del bien perdido siempre acababan su conversación en lágrimas y llanto, diciendo: "Trocósenos el reinar en vasallaje, etc..." En estas pláticas, yo como muchacho, entraba y salía muchas veces donde ellos estaban y me holgaba de las oír, como holgaban los tales de oír fábulas (Comentarios reales, I, 1, 15)
Sin embargo, su padre se vio obligado a abandonar a la princesa inca a causa de la presión de la corona porque los nobles españoles se casasen con damas nobles españolas, y así lo hizo para matrimoniar con Luisa Martel de los Ríos; sin embargo, no lo hizo sin conceder antes a su madre una cuantiosa dote, que le sirvió para casarse con Juan del Pedroche, un soldado peninsular, de la que tendría el inca dos mediohermanas, Luisa de Herrera y Ana Ruiz. Su adolescencia estuvo, sin embargo, ensombrecida por las cruentas guerras civiles del Perú, y él y su padre padecieron la persecución de los rebeldes
Gonzalo Pizarro y
Francisco de Carvajal. Su padre le tuvo en gran estima, como demuestra el hecho del cariño que le demostró su hijo en sus escritos y el hecho de que le legara en su testamento (1559) tierras en la región de Paucartambo y cuatro mil pesos de oro y plata ensayada para que el joven mestizo cursara estudios en España.
Y fue poco después de morir su padre, a los veintiún años de edad, el 20 de enero de 1560, cuando Garcilaso salió de Cuzco camino de
España, emprendiendo un viaje que se mostró particularmente arriesgado desde Ciudad de los Reyes (
Lima) hasta
Panamá y
Cartagena de Indias, para tomar la ruta de los galeones hasta la Habana y las Azores, donde un marinero portugués le salvó la vida antes de llegar a Lisboa. Tras una breve estancia en
Extremadura, donde visitó a unos familiares, se estableció en el pueblo cordobés de Montilla donde residía su tío Alonso de Vargas. Luego, en 1561, fue a
Madrid a pretender algunas mercedes que se debían a su padre, y allí conoció al conquistador
Gonzalo Silvestre, quien le suministraría numerosos datos para su obra La Florida. Desengañado de las intrigas cortesanas (acusaron a su padre no menos que de favorecer al rebelde Gonzalo Pizarro dejándole un caballo que le salvó la vida en una batalla, y tal versión fue apoyada por los cronistas de indias oficiales) pensó en volver a Perú en 1563, pero optó por seguir la carrera
militar, como su padre. Abandonó el nombre de Gómez de Figueroa y firmó ya para siempre con el de Garcilaso de la Vega, por el que será más conocido. Como su padre, logró el grado de
capitán, y tomó parte en la represión de los
moriscos de
Granada bajo el mando de don
Juan de Austria y, más tarde, combatió también en
Italia, donde conoció al
filósofo neoplatónico
León Hebreo, cuyos Diálogos de amor traducirá. Entre 1570 y 1571 se entera de la muerte de su madre y de su amado tío Alonso de Vargas; este último le adjudicó bienes en su testamento que hicieron que ya en el futuro no se tuviese que preocupar de su sustento y aun disfrutase de cierta holgura. Poco después, el fallecimiento de su tía política Luisa Ponce le hizo relacionarse indirectamente con
Luis de Góngora y en Montilla coincidió con
Miguel de Cervantes, que recaudaba fondos para la corona. Y parece ser que Cervantes conocía las obras del insigne mestizo: había leído la traducción por Garcilaso de los Diálogos de amor de León Hebreo. Los bienes heredados de su tía acrecentaron aun más su bienestar económico y le posibilitaron entregarse a la cultura. En
1590, muy probablemente dolido por la poca consideración en que se le tenía en el
ejército por su condición de mestizo, dejó las
armas y entró en
religión. Frecuentó los círculos humanísticos de
Sevilla, Montilla y
Córdoba y se volcó en el estudio de la
historia y en la lectura de los
poetas clásicos y renacentistas. Fruto de esas lecturas fue la traducción del
italiano que el Inca Garcilaso hizo de los Diálogos de amor de León Hebreo, que dio a conocer en
Madrid el mismo año de su retiro. Se trasladó a
Córdoba en 1591, y se relacionó con algunos doctores, como el
jesuita Juan de Pineda, quien le instó a preparar un comentario piadoso de las Lamentaciones de Job. Buscó relaciones de soldados asistentes a la conquista de La Florida y encontró dos, la de Alonso Carmona y la de Juan Coles, que le obligaron a retocar lo que ya tenía escrito sobre
Hernando de Soto. En 1605 publicó el resultado en Lisboa con el título La Florida
En
1612 Garcilaso compró la Capilla de las Ánimas en la
Catedral de Córdoba, donde su hijo sería sacristán y donde quiere ser enterrado, y fallece cuatro años después, entre el 22 y el 24 de abril de
1616 como fechas probables. En aquella capilla sus albaceas grabaron esta lápida:
El Inca Garcilaso de la Vega, varón insigne, digno de perpetua memoria. Ilustre en sangre. Perito en letras. Valiente en armas. Hijo de Garcilaso de la Vega. De las Casas de los duques de Feria e Infantado y de Elisabeth Palla, hermana de Huayna Capac, último emperador de las Indias. Comentó La Florida. Tradujo a León Hebreo y compuso los Comentarios reales. Vivió en Córdoba con mucha religión. Murió ejemplar: dotó esta capilla. Enterróse en ella. Vinculó sus bienes al sufragio de las ánimas del purgatorio. Son patronos perpetuos los señores Deán y Cabildo de esta santa iglesia. Falleció a 23 de abril de 1616.
El 25 de noviembre de 1978 el rey Juan Carlos hizo entrega de una arqueta conteniendo una parte de sus cenizas que reposan actualmente en la
Catedral del Cusco.
[
editar] Obras
Sus obras reflejan lo siguiente:
1. Él recibió una educación formal y Europea de primer nivel después de trasladarse a España a una edad no mayor de los 21 años.
2. Su familia materna eran los antiguos gobernantes Incas, y por ello, él describe a los Incas como monarcas benévolos que gobernaban un país donde todos vivían bien alimentados y felices. (Investigaciones posteriores contradicen esta visión utópica de la vida en el incario).
3. A manera de ejemplo, Garcilaso no menciona los sacrificios humanos, una practica ancestral mas antigua que el imperio inca, pero que tambien se dieron en el tiempo de los Incas. No hay manera de saber si su omisión de las cronicas fue intencional para favorecer la imagen de sus ancestros Incas, o si fue mera ignorancia debido a que vivió la mayor parte de su vida en España.
Siguiendo las corrientes humanistas europeas en boga en su tiempo, Garcilaso, el Inca, inició un ambicioso y original proyecto
historiográfico centrado en el pasado
americano, y en especial en el del Perú. Considerado como el padre de las letras del
continente, en
1605 dio a conocer en
Lisboa su Historia de la Florida y jornada que a ella hizo el gobernador Hernando de Soto, título que quedó sintetizado en La Florida del Inca. La obra contiene la
crónica de la expedición de aquel conquistador, de acuerdo con los relatos que recogió él mismo durante años, y defiende la legitimidad de imponer en aquellos
territorios la
soberanía española para someterlos a la jurisdicción
cristiana. El título más célebre de Garcilaso el Inca, sin embargo, fueron los
Comentarios reales, la primera parte de los cuales apareció en
1609, también en
Lisboa. Escrito a partir de sus propios recuerdos de infancia y juventud, escuchado directamente de sus parientes, de contactos epistolares y visitas a personajes destacados del
Virreinato del Perú, el relato constituye, pese a los problemas de sus fuentes orales y escritas y a las incongruencias de muchas fechas, uno de los intentos más logrados, tanto conceptual como estilísticamente, de salvaguardar la memoria de las tradiciones de la
civilización andina. Por esta razón es considerada su obra maestra y se la ha reconocido como el punto de partida de la
literatura latinoamericana. La segunda parte fue publicada en Córdoba, en
1617.
[
editar] Véase también
Literatura del PerúPerú[
editar] Enlaces externos
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Inca Garcilaso de la Vega.
Biblioteca de Autor El Inca Garcilaso De La Vega en la Biblioteca Virtual Miguel de CervantesMestizaje cosmológico y progreso de la historia en el Inca Garcilaso de la VegaOrigen de un encuentro. Especial sobre La Florida del IncaInca Garcilaso de la VegaPalabras de Su Majestad el Rey Juan Carlos I al depositar en la Catedral de Cuzco las cenizas del Inca Garcilaso de la VegaMonumentos. Expreso, 25.2.2008Inca Garcilaso de la VegaObtenido de "
http://es.wikipedia.org/wiki/Inca_Garcilaso_de_la_Vega"